Volumen
3 - Número 1 - Mayo, 1999
Observaciones
de Micromonacha lanceolata
Leonardo
Chaves
El
monjito rayado (Micromonacha lanceolata) es una especie poco conocida
en todo su ámbito de distribución. Se encuentra desde Brasil
y Perú hasta Costa Rica en su limite más al norte (Stiles
y Skutch 1989). Respecto a su comportamiento, David Gandy brinda los más
recientes datos en Sur América, donde parece difícil de
encontrar aunque el fallecido T. A Parker lo considerara más común
(Gandy 1995).
En
Costa Rica son pocas las observaciones sobre el monjito rayado. Paul Slud
lo informa para el Braulio Carrillo; Stiles y Skutch en la cordillera
Central y Cordillera de Talamanca en la vertiente del Caribe, lugares
como Tapantí, La Virgen del Socorro, y Carrillo; Michael Fogden
lo ha visto cerca de la laguna Pocosol en el valle de Peñas Blancas;
Carlos Gómez en la Reserva de San Ramón (Com. Pers.); Lisa
Erb por la cuenca del Río Tuis (Com. Pers.); y Gary Rosenberg en
El Tapir (Com. Pers.).
El
14 de julio de 1995, julio Sánchez vio un individuo en Taus, Provincia
de Cartago. El ave formaba parte de una bandada mixta en la fila de una
montaña empinada, cercana a un río. Aves vistas con el monjito
rayado fueron Corapipo leucorrhoa, Euphonia anneae, Xiphorhynchus erythropygius,
y Platyrinchus mystaceus.
Nuevamente,
Julio Sánchez en el censo de Navidad de 1997 de Taus, vuelve a
ver la especie, esta vez asociada con Caryothraustes poliogaster, Hylophilus
decurtatus y Thamnistes anahatinus. También cerca de una quebrada.
En
el mes de enero de 1997, a las 3 p.m., vi un monjito rayado en el sendero
a la catarata de La Fortuna, San Carlos, Alajuela. Esta catarata del Río
Fortuna es muy visitada por turistas y guías de la zona. Aun así
no encontré informes anteriores de Micromonacha.
Primeramente,
vi al ave forrajeando en un árbol a unos 20 mts del sendero y unos
15 mts del suelo. Esta volaba hacía arriba persiguiendo un insecto
por debajo de las hojas, parecido al comportamiento de Terrenotriccus
erythrurus. Seguidamente el monjito se perchó frente a mí.
Lo observé muy bien unos 10 minutos. (Continuada)
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EDITORIAL
Las
Aves al Final del Milenio
Cambio.
Todo cambia. Es inevitable que las cosas cambian, pero es lamentable cuando
ese cambio es hacia el empeoramiento. Todos los días en nuestra
Costa Rica se cortan unos árboles más, se hacen quemas,
se levantan más edificios y se tapa un poquito más del suelo
con asfalto o cemento. El cambio es gradual, casi imperceptible en el
momento, pero al volver a ver para atrás es muy notable la diferencia
entre ahora y hace cinco, diez, o veinte años. Las actividades
de desarrollo de nuestra especie generalmente no van en beneficio de las
demás especies. Cada vez que se altera algún hábitat
(pantano, manglar, bosque, o aún un pastizal, charral, o lote baldío),
se pierde algo de la flora y fauna que vivía allí.
Así
que, por lo menos en cuanto a las aves, cualquier ayuda nuestra será
bien recibida. Como acción mínima y en medida con el espacio
que tengamos disponible por nuestras casas, deberemos de plantar especies
de árboles y arbustos con algún valor nutritivo para la
avifauna local. Otra cosa muy importante para los que vivimos en la ya
muy poblada Meseta Central es proveer agua limpia para que las aves puedan
bañarse y beber sin riesgo de contaminación. Estos puntos
eran parte del enfoque de la charla "Cómo atraer aves a su
jardín" impartida por don Julio Sánchez, y fue la primera
del año en el ciclo de charlas ofrecidas por la AOCR el segundo
lunes de cada mes a las 6 p.m. en la Biblioteca Nacional.
En
esta edición de Zeledonia encontrarán unos informes sobre
giras realizadas por la AOCR, así como datos acerca de especies
de aves nuevas para el país y otras muy poco comunes.
También
incluimos un resumen de los resultados del censo Navideño hecho
en la zona de Cartago. Es una actividad que sigue ganando adeptos en Costa
Rica y esperemos que para los próximos conteos tendremos participaciones
realmente numerosas, no sólo como una manera digna de celebrar
el final del milenio, sino para también conmemorar los primeros
100 años de esta linda tradición.
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ZELEDONIA
Mayo
1999Volumen 3 Número
Boletín
de la Asociación Ornitológica de Costa Rica
Richard
Garrigues, Editor
Leonardo
Chaves, Julio Sánchez, César Sánchez y Hernán
Araya, Colaboradores
La
Asociación Ornitológica de Costa Rica (AOCR) fue fundada
en 1993 para investigar, divulgar y promover diversas actividades que
incentiven el conocimiento de la avifauna costarricense, y contribuir
a la conservación de las poblaciones silvestres y sus respectivos
hábitats.
Junta
Directiva
Julio
Sánchez, Presidente
Marco
Tulio Saborío, Vice-Presidente
Mario
Ossenbach, Tesorero
María
Emilia Chaves, Secretaria
Vicky
Cajiao, Fiscal
Hernán
Araya, Primer Vocal
Heriberto
Cedeño, Segundo Vocal
Willie
Alfaro, Tercer Vocal
Dr.
Alexander F. Skutch, Presidente Honorario
Asociación
Ornitológica de Costa Rica APDO 2289-1002, San José, Costa
Rica Tel.: 256-9587 - Fax: 256-9104
Recuerden
La
Asociación requiere fondos para funcionar efectivamente, no se
atrasen en sus cuotas anuales.
Además,
tenemos disponibles listas de aves y camisetas de la AOCR para la venta.
¿
Tiene sugerencias para posibles futuros artículos en ZELEDONIA?
Háganos saberlas, llame al 256-9587.
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NOVEDADES
ORNITOLOGICAS
por
E. Sánchez
El
pelícano blanco (Pelecanus crythrorhynchus) es una especie que
habita en el centro y oeste de Norteamérica. En Costa Rica se ha
observado unas tres veces en el Pacífico (Palo Verde, Tárcoles)
y en la zona Norte (Caño Negro). A finales de noviembre del pasado
año, y durante enero y febrero de este año, un individuo
fue observado regularmente en la desembocadura del Río Parismina
y frente al Tajamar en Limón (J. E. Sánchez, L. Chávez,
H. Araya).
Hacer
llegar a la AOCR sus informes sobre especies notables, llame al 256-9587.
Micromonacha
lanceolata (Continuación)
No
emitió ninguna vocalización. Al parecer, andaba solo, no
vi otras aves cerca, ni ninguna bandada nixta. De esta percha pasó
al segundo tipo de forrajeo, completamente distinto. El ave miró
de medio lado, hacia la izquierda y se lanzó hacia atrás
unos 20 mts, en un ángulo hacia abajo, directo al tronco de un
árbol medianamente grueso, no hacia su follaje, a unos 4 mts del
suelo. Aquí atrapó con su pico un insecto grande, voló
hacia una rama cercana y lo comenzó a golpear contra la misma,
siempre agarrando al insecto con el pico. Luego voló nuevamente
y lo perdí de vista.
El
primer forrajeo hacia arriba buscando insectos en el envéz de las
hojas se ha observado en otros grupos de aves; sobre todo en mosqueritos
(Tyrannidae), en saltarines (Pipridae), hormigueros (Formicariidae), vireos
(Vireonidae) y reinitas (Parulidae) (Greenberg y Gradwohl 1980).
Aunque
no se describa un "sally strike" hacia atrás como en
La Fortuna, observaciones similares para este forrajeo para el monjito
rayado también las hizo Carlos Gómez en la Virgen del Socorro,
en 1995, atrapando una esperanza grande y también golpeándola
contra una rama. Así mismo reporta por primera vez un monjito rayado
con un posible fruto en su pico, en la Reserva de San Ramón, perchando
a menos de 2 mts del suelo, en agosto de 1985.
Cerca
de ríos, lugares muy húmedos y empinados parece ser sitio
preferido del monjito rayado. El problema es como casi todo Buconido,
no emite cantos durante el día y se percha largo rato sin moverse.
Podría pasar desapercibido muy fácilmente.
Agradezco
a Julio Sánchez por revisar éste informe, ayudarme con la
bibliografía y compartir datos del monjito. También, gracias
a Carlos Gómez por sus datos de San Ramón.
Referencias
Fogden,
M 1993. An annotated checklist of the birds of Monteverde and Peñas
Blancas.
Gandy,
D. 1995. Lanceolated Monklet (Micromonacha lanceolata). Cotinga (Feb)
No 3.
Greenberg,
R. and J. Gradwohl, 1980. Leaf surface specializations of birds and arthropods
in a Panamanian forest. Oecologia 46.
Remsen
J. V. and S. Robinson. 1990. A classification scheme for foraging behavior
of birds in terrestrial habitats. Studies in Avian Biology 13.
Slud,
P. 1964. The Birds of Costa Rica, Distribution and Ecology. Bulletin of
the Arnerican Museum of Natural History. Vol. 128.
Stiles,
F. G. and A. F. Skutch. 1989. A Guide to the Birds of Costa Rica. Cornell
University Press, New York.
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A
VUELO DE PÁJARO
Julio
Sánchez
Era
costumbre entre los romanos observar al vuelo de las aves o escuchar sus
cantos para luego interpretarlos y predecir los resultados de futuras
empresas. Precisamente estos son los orígenes de la palabra “auspicio”:
avis = ave y spicere = observar. Así, un evento auspicioso es aquel
de buen augurio. Iniciar un ida observando aves es en sí auspicioso
y así sucedió el 17 de enero mientras nos reuníamos
en la ciudad de Tres Ríos, antes de iniciar el viaje a Finca Los
Lotes. Observábamos una bandada de palomas domésticas cuando
irrumpió una silueta en el cielo. A primera vista creí que
era otra paloma por lo que no presté mucha atención Pero
Marco Tulio dijo, “¡jumh, jumh, creo que es otra cosa!”
Y efectivamente no era un ave común. Se trataba de un Halcón
Peregrino (Falco peregrinos), por mucho el ave más veloz del mundo.
A esa hora --6:30 am.--el cielo despejado, la luz horizontal y el vuelo
en círculos y a baja altura fueron la combinación perfecta
que nos permitió observar todos los detalles o "marcasde campo":
ancha bigotera, abdomen barreteado, espalda pizarrosa e inconfundibles
aletazos. Para algunos un deseo cumplido: una nueva especie. Para todos
el inicio de un ida auspicioso.
Una
vez en Finca Los Lotes, reserva acuífera administrada por la Municipalidad
de Tres Ríos, iniciarnos el recorrido por el camino, ligeramente
empinado, rodeado de potreros con árboles aislados, remanentes
del bosque original. Los árboles cubiertos de epífitas,
bromelias, orquídeas, helechos y musgos eran una señal de
que estábamos en el piso subtropical conocido como bosque nuboso.
Más adelante, bosques de crecimiento secundario o áreas
reforestadas más los bosquecitos del cañón del Río
Tiribí forman un conjunto de hábitats que permite la observación
de un importante contingente de aves residentes y migratorias. Las reinitas,
familia Parulidae, están bien representadas y es común observarlas
en bandadas mixtas, junto con tangaras, vireos y fumáridos. Aquí
es factible observar regularmente especies que realizan movimientos altitudinales
diurnos como el Periquito Listado (Bolhorhynchus lineola), el Capulinero
Colilargo (Ptiilogonys caudatus), y la Tangara Dorsirrayada (Piranga hidentata).
También ha sido observado aquí el rarísimo Semilliero
Azulado (Amaurospiza concolor). Aguas arriba, cerca de las Cataratas Las
Cortinas, en las paredes del cañón del Río Tiribí
se han registrado seis especies de vencejos anidando, lo que le confiere
al área un gran valor biológico y la hace merecedora de
un plan de manejo que asegure su conservación. Superados los 1600
m. el frío nos acompañó, razón por la cual
un café caliente, los emparedados y unos minutos de camaradería
nos reconfortó para continuar observando aves.
Participaron:
María Emila Chaves, Bebel Pérez, Eduardo Pérez, Laura
Pérez, Gabriela Pérez, Heriberto Cedeño, Sandra Poveda,
Marco Tulio Saborío, Roy May, Mario Ossenbach, Chuck Mora, Leo
Ureña, Randall Ortega, Daniel Martínez, Vicky Cajiao, Bob
Fisher, Rosario Mora, Manrique Sibaja, Ligia Morales Julio Sánchez.
Lista
de las especies observadas o escuchadas - Finca Los Lotes, 17 de enero
de 1999
| Garzas
- Ardeidae |
Urracas
- Corvidae |
| Buhulcus
ihis |
Cyanocorax
morio |
| Zopilotes
- Cathartidae |
Soterreyes
- Troglodytidae |
| Cathartes
aura |
Thryothorus
modestus |
| Coragyps
a tratus |
Troglodytes
aedon |
| Gavilanes
- Accipitridae |
Henicorhina
leucophrys |
| Accipiter
cooperii |
Mirlos
- Turdidae |
| Buteo
platypterus |
Turdus
grayi |
| Halcones
- Falconidae |
Capulineros
- Ptilogonatidae |
| Falco
peregrinus |
Ptilogonys
caudatus |
| Codornices
- Odontophoridae |
Vireo
- Vireonidae |
| Dendrortyx
leucophrys |
Vireo
leucophrys |
| Palomas
- Columbidae |
Cyclarhis
juganensis |
| Columha
fasciata |
Reinitas
- Parulidae |
| Cuclillos
- Cuculidae |
Mniotilta
varia |
| Piaya
cayana |
Vermivora
chrysoptera |
| Venecios
- Apodidae |
Vermivora
peregrina |
| Streptoprocne
zonaris |
Dendroica
townsendi |
| Chaetura
vauxi |
Dendroica
virens |
| Colibríes
- Trocholidae Campylopterus hemileucurus |
Dendroica
fusca |
| Amazilia
tzacatl |
Wilsonia
pusilla |
| Collibri
thalassinus |
Myiohorus
miniatus |
| Lampornis
calolaema |
Basileuterus
rufifrons |
| Selasphorus
scintilla |
Orioles
- Icteridae |
| Trogones
- Trogonidae |
Icterus
galhula |
| Trogon
collaris |
Tangaras
- Thraupidae |
| Trepadores
- Dendrocolaptidae |
Thraupis
episcopus |
| Lepidocolaptes
affinis |
Piranga
hidentata |
| Sittasomus
griseicapillus |
Piranga
rubra |
| Furnáridos
- Fumariidae |
Chlorospingus
ophtalmicus |
| Cranioleuca
eriythrops |
Semilleros
- Emberizidae |
| Mosqueros
- Tyrannidae |
Saltator
coerulescens |
| Tyrannus
melacholicus |
Tiaris
olivacea |
| Megarhyncus
pitangua |
Pselliophorus
tihialis |
| Myiarchus
tuherculifer |
Atlapetes
alhinucha |
| Zimmerius
vilissimus |
Buarremon
hrunneinucha |
| Golondrinas
- Hirundidae |
Zonotrichia
capensis |
| Notiochelydon
cyanoleuca |
|
Sturnella
Militaris en el Atlantico Norte
El
11 de octubre de 1998, de regreso a San José después de unos
días de pesca en Parismina, salí por el camino que va de Caño
Blanco a El Carmen de Siquirres. Viajábamos juntos Eduardo Vargas,
su hijo Carlos Eduardo y yo.
Pasados
unos dos kilómetros después del embarcadero, observamos volar
frente a nuestro carro un pájaro del que nos llamo su atención
el color rojo. Nos detuvimos y en un potrero al lado derecho del camino
observamos dos machos de Sturnella militaris (Tordo Pechirrojo) (Red-breasted
Blackbird). Realmente me sorprendí al verlos, no solo por su belleza,
sino por el hecho de que esa zona no forma parte de su distribución
habitual en Costa Rica.
Estaban
al lado del camino, en un potrero anegado, perchados uno en un poste de
la cerca y el otro en un tronco caído. Su plumaje era espléndido,
un manto oscuro de plumas con bordes café, que dan la apariencia
de que son deseadas, y el pecho de un rojo inconfundible.
Luego
de observarlos por un rato, incluso con binoculares, al bajarnos del auto
volaron a unos arbustos unos 20 metros atrás de donde estábamos.
Retrocedimos en el auto y los tuvimos tan cerca como a unos seis metros.
De ahí, al poco rato volaron en actitud como de pelea al sitio donde
los vimos originalmente, de donde rápidamente, partieron hacia el
fondo del potrero y se perdieron de vista.
El
18 de octubre de 1998, regresamos Eduardo y yo a buscar los Sturnella, con
excelentes resultados. Exactamente al frente del potrero donde los vimos
por primera vez, encontramos un grupo compacto y numeroso. Más de
cuarenta individuos forrajeando en un potrero anegado. Había machos
y hembras adultas, juveniles y un individuo aparentemente albino. De lo
observado se desprende claramente que no se trata de una observación
casual, sino que este es un grupo perfectamente establecido ya por mucho
tiempo en esta zona.
Habrá
que investigar que pasa más al sur y si también hay más
grupos un poco más al norte. ¿Cómo llegaron? ¿Cuándo
llegaron? ¿Por qué han estado desapercibidos?
Hernán
Araya V.
[
Nota del Editor: Según los autores Stiles y Skutch, bandadas de esta
especie "se desplazan erráticamente después de la época
de cría" (mayo a agosto). ¿Pertenecerán estas
observaciones a un movimiento posanidatorio? O estará realmente establecida
la especie en el oriente de Costa Rica? Por sí los mismos autores
citados nos informan que es una especie que "se observó por
primera vez en Costa Rica en 1974, aún está expandiendo su
distribución hacia el norte". Cualquiera información
adicional sobre la situación de Sturnella militarís en la
zona Atlántica será bienvenida.]
Observadores
de Aves Van a la Universidad
El
domingo 14 de febrero nos encontramos en la Ciudad Universitaria Rodrigo
Facio (U.C.R.), con el fin de disfrutar de la avifauna de una área
semiurbanizada. En la Universidad de Costa Rica y sus alrededores, se ha
determinado la presencia de unas 175 especies de aves, esto según
un trabajo de G. Stiles (1988), esto nos demuestra que aún en nuestras
ciudades es posible observar un buen número de especies. Sin embargo,
el día no resultó tan bueno como esperábamos. Desde
que llegamos empezó a llover, la temperatura estuvo bastante baja
y además el viento era fuerte, lo que definitivamente afectó
en la actividad de las aves, y de aquellos que tratábamos de observarlas.
A
pesar de esto, empezamos el recorrido alrededor del campus, y al fin y al
cabo observamos un buen número de especies incluyendo algunas interesantes.
Vale
mencionar dos especies de vireos que pudimos observar. El primero de ellos
fue Vireo leucophrys, esta especie habita las zonas altas de las cordilleras
del país, sin embargo en ciertas épocas del año es
posible observarlo a alturas inferiores, especialmente durante los meses
mas fríos del año (como lo es febrero). El otro vireo fue
Cyclaris gujanensis, dicha especie habita en un rango altitudinal muy amplio,
y la podemos observar desde el nivel del mar (en los manglares del Pacífico
Central) hasta unos 2800 m de altura. Otra especie bastante llamativa fue
el Melozone leucotis, esta especie de semillero habita principalmente en
el Valle Central, en remanentes de crecimiento secundario como aquellos
cafetales con sombra que solían existir en gran parte de lo que hoy
es el Área Metropolitana.
A
continuación la lista de especies observadas:
| Columibina
inca |
Vireo
olivaceus |
| Aratinga
finschi |
Vireo
leucophrys |
| Brotogeris
jugularis |
Mniotilta
varia |
| Piaya
cavana |
Protonotaria
citrea |
| Amazilia
saucerrottei |
Vermivora
peregrina |
| Amazilia
izacatl |
Dendroica
petechia |
| Momotus
momota |
Seiurus
novehoracensis |
| Melanerpes
hoffmannii |
Psarocolius
montezuma |
| Tyrannus
melancholicus |
Quiscalus
mexicanus |
| Megarhynchus
pitangua |
Icterus
galbula |
| Pitangus
sulphuratus |
Thraupis
episcopus |
| Myiarchus
tuberculifer |
Thraupis
palmarum |
| Notiochelidon
cyanoleuca |
Piranga
rubra |
| Cianocorax
morio |
Saltator
coerulescens |
| Thryothorus
modestus |
Melozone
leucotia |
| Troglodytes
aedon |
Zonotrichia
capensis |
| Turdus
grayi |
Passer
domesticus |
| Cyclarhis
gujanensis |
|
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EL
SIGNIFICADO DE LOS NOMBRES CIENTÍFICOS
por
Julio E. Sánchez
Myiozetetes
similis:
Myio del griego muia que significa mosca y zetetes, buscador: similis del
latín similiar.
Myozetetes
granadensis:
Granadensis, nombrado en base a especímenes colectados en Panamá,
y el nombre se refiere al territorio de Nueva Granada, el cual perteneció
a Panamá.
Pitangus
sulfuratus:
Pitangus, nombre que daban los indios Tupi a los grandes mosqueros; sulfuratus
por el color amarillo azufre.
Rhytipterna
holerythra:
Rhytipterna, Rhyti del griego rhutis, surcos; pterna es tarso (el tarso
de una especie relacionada tiene escamas muy pronunciadas. Holerythra: hol
del griego holos, completamente, y erythra es rojo o rojizo.
Myiarchus
panamensis:
Mya del griego muia, mosca, y arkhos es príncipe: panamensis de Panamá.
Myiarchus
tyrannulus: diminutivo de tyrannus (tirano, por su comportamiento agresivo).
Myiarchus
nuttingi:
Nuttingi en honor a Nutting, naturalista estadounidense.
Myiarchus
cinerascens: cinerascens se refiere al color ceniza.
Myiarchus
tuberculifer:
Tuberculifer, del latín tuberculum, pequeño abultamiento o
tubérculo, y se refiere a los pequeños abultamientos que tiene
esta especie en el ala.
Adaptado
de: Jobling, J. 1991. A dictionary of scientific bird names. Oxford University
Press.
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NUEVOS
REGISTROS
En
la revista Ornitología Neotropical Vol 9, N° 1, se informa de
tres nuevos registros de aves para el país:
Vanellus
chilensis (Avefría Tero) --un individuo fue observado y fotografiado
por Gary Diller en las márgenes del Río Sarapiquí (*
Pag 120).
Aratinga
pertinax (Perico Cara Sucia) --dos individuos fueron observados y fotografiados
por E. Estrada en Pueblo Nuevo, cerca del Río Coto (*Lámina
1l).
Phaeomyas
murina (Mosquerito murino) --un individuo fue colectado por J. Zook en la
Trocha de Pérez Zeledón (*Lámina 25).
*
R. S. Ridgely y J. A. Gwynne. 1993. Guía de las Aves de Panamá.
ANCON.
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